Diferencias entre un departamento antiguo y uno moderno ¿qué conviene comprar?

 Lo viejo tiene su encanto, pero lo nuevo y moderno también. Las construcciones antiguas le dan a cualquier barrio mucha importancia y lo transforman en algo digno de visitar y de ver. Pero no por eso debemos dejar de lado la modernidad. Es un placer para la vista recorrer esos enormes barrios donde grandes edificios con todas las comodidades se erigen y se pueden observar ventanales gigantes, con sus líneas y acabados bien cuidados que contrastan con el diseño cuidadoso e intrincado de muchas edificaciones de larga data que rememoran el pasado de una Buenos Aires cultural y, sobre todo, muy rica y con un brillo que la hizo (y aún la hace) ser única.

La arquitectura capitalina se caracteriza por contar con edificios ultramodernos de estilo vanguardista y posmoderno donde se reflejan las líneas clásicas que, sin dejar de ser modernas incorporan en muchos casos un diseño sostenible que es amigable con el medio ambiente. En un recorrido por la ciudad, los amantes de lo viejo están de parabienes ya que muchos edificios antiguos de estilo barroco, neoclásico y vanguardista de influencia italiana aún persisten y son considerados como edificios históricos. Como ocurre en la zona de San Telmo, Recoleta, San Nicolás y otros barrios que pertenecen al llamado casco histórico de la ciudad.

Ahora bien, la gran pregunta que nos surge es , ¿qué conviene más? ¿Un departamento en un edificio antiguo o uno en una edificación moderna y a estrenar? Vamos a comparar y a resaltar las principales diferencias que podemos encontrar en ambos tipos de construcción para que puedas sacar conclusiones por vos mismo, ¡seguí leyendo!

 Diferencia #1: la ubicación

 Por lo general, los edificios antiguos están ubicados en lugares denominados como “casco histórico”. Esto significa que todo en derredor de dichas construcciones será antiguo. Barrios como San Telmo ofrecen edificaciones donde el precio por metro cuadrado es mucho más bajo. Por otro lado, las edificaciones más nuevas, suelen encontrarse en barrios modernos o en pleno desarrollo. Al ser lugares que están de moda, pueden encarecer el valor del departamento. Los barrios donde se encuentran la mayor cantidad de construcciones modernas son Puerto Madero, Saavedra, Chacarita, Nuñez, Villa Crespo y Belgrano, entre otros. Allí podés encontrar emprendimientos como los departamentos de pozo que ofrecen todas las características de un departamento moderno a un precio mucho menor.

Diferencia #2: el tamaño

Esto es más que obvio. Los departamentos que se construyen hoy en día suelen ser de dimensiones mucho más reducidas que los antiguos. Quizá tienen la misma cantidad de ambientes. Sin embargo, actualmente en el mismo espacio es probable que se construyen dos departamentos en lugar de tan solo uno. Es posible que también te sorprenda, si alguna vez pudiste entrar a un edificio antiguo, la altura de los techos. Pueden llegar a ser mucho más altos que lo normal.

 Diferencia #3: las comodidades

Todos estamos acostumbrados a las comodidades modernas como el aire acondicionado, la calefacción central, el agua caliente, el sonido envolvente y la conexión a Internet, entre otras cosas. Una de las características de los edificios nuevos es que cuentan con este tipo de comodidades ya incorporadas. En cambio, las construcciones antiguas no cuentan con nada de esto y, por lo general, es necesario pagar aparte para instalar los diferentes servicios y comodidades que se requieren para la vida ajetreada de hoy en día.

Diferencia #4: el tipo de materiales utilizados

 Antiguamente las paredes se erigían un poco más gruesas y con mayor cantidad de gastos en materiales lo cual, a largo plazo, también incrementaba el valor del departamento una vez terminado. No es raro ver en los departamentos antiguos que se encuentran muros súper gruesos que, muchas veces, son imposibles de agujerear aunque sea para colgar un simple cuadro. Por otro lado, en los departamentos nuevos esto no ocurre. En parte porque las paredes muy gruesas ocupan mucho más espacio del necesario y, por el otro, que, para abaratar costos se hace necesario no gastar tanto dinero en grandes cantidades de materiales sino que se utiliza mucho menos pero de mejor calidad.

Diferencia # 5: la iluminación

Es notable cómo el tamaño de las ventanas influye muchísimo en la iluminación de un ambiente. Obviamente, cuanto más cantidad de ventanas tenga, más luminoso será. Esta características es propia de los departamentos modernos en los que se pueden observar grandes aberturas que le brindan muchísima iluminación al interior del departamento.

Diferencia #6: los amenities

Las amenities que hoy en día ofrecen los constructores de departamentos modernos son muy diferentes a las que podemos encontrar en los antiguos que por lo general cuentan tan solo con quincho y sala de reuniones como algo especial. Los edificios modernos, en su gran mayoría, cuentan con gimnasio completamente equipado con los mejores aparatos, parrilla, salón de usos múltiples o SUM, solarium para descansar y tomar el sol y también inclusive una piscina. Obviamente que el confort de los departamentos antiguos estará dado por los dueños anteriores que lo han equipado. Esto, en los departamentos de los edificios modernos no ocurre ya que las comodidades vienen pre instaladas por el propio constructor.