Hábitos de un inversor inmobiliario exitoso

No todos tienen éxito al comprar o vender una vivienda, ya sea que se trate de departamentos de pozo o usados. Muchas personas cometen errores los cuales pueden costarles todos sus ahorros y traerles más de un disgusto. Como no queremos que nada de esto te pase, a continuación, hablaremos sobre cuáles son los hábitos que debe adquirir un inversor inmobiliario para llamarse exitoso y lograr abrirse paso en este mundo tan competitivo.

No te rindas a pesar de los obstáculos

Todos tenemos escollos que afrontar en cualquier cosa que hagamos en la vida. Pero, si nos rendimos al primer intento, podemos llegar a considerar que el fracaso es nuestra primera opción. En cuestiones inmobiliarias, es necesario perseverar y adaptarse a los cambios que, en este tipo de negocio, son permanentes. 

Es importante ganar experiencia para aprender a sortear los obstáculos. No es cuestión de quedarse estancado con algo que funcionó una o dos veces, porque esto no puede ser siempre así, ¡los negocios inmobiliarios se encuentran en un cambio constante!
La determinación por lograr los objetivos será un paso muy importante, pues no siempre obtendrás la ayuda de otras personas…muchas veces notarás que estás solo y que debés lidiar por vos mismo con el problema.

Sé consistente con lo que buscás y con lo que ofrecés

La consistencia es fundamental si se quiere triunfar en el mundo inmobiliario y no fracasar en algún momento. Cumplir con los objetivos y no dar un paso al costado, a pesar de las tribulaciones, tiene que ser algo prioritario en cualquier inversor.

La honestidad es algo importante

Nadie triunfa en el mundo inmobiliario a menos que la honestidad sea la principal arma. Este negocio, como muchos otros, se basa en el boca a boca y en el poder que tienen las recomendaciones de los clientes o de las empresas constructoras.

Si te cruzas con personas que tienen muchas opiniones negativas, es obvio que no vas a intentar ningún tipo de negocio, ¿quién querría darle su dinero a alguien que tiene una mala reputación? Imagino que vos no, ¡ni nadie! Por eso mismo, la honestidad debe ser moneda corriente, tanto si te dedicas a vender como a comprar casas o departamentos de pozo y usados.

Así mismo, es importante tener un plan detallado que conozcan tus próximos clientes. Será mucho mejor si intentás resolver los problemas sin acudir a artimañas de ningún tipo. Como dijimos hasta aquí, la honestidad y la transparencia deberán ser moneda corriente tanto en tu negocio como en tu vida ya que todo se sabe, tarde o temprano. Cuentas claras conservan la amistad, dicen por ahí…y es una gran verdad.

Aprendé a decir que no

No siempre estamos de acuerdo con lo que otras personas tienen para ofrecernos y no es cuestión de decir que si a todo lo que tengamos a mano o lo que nos ofrezcan. Si hay algo que no te parece que esté bien o simplemente creés que no es una buena oferta, no tengas miedo de decir que no y hacer saber cuáles son tus términos. Recordá que la honestidad siempre es la mejor manera de moverse en este mundo que, muchas veces, está lleno de personas sin escrúpulos o con muy malas intenciones.

Prestá atención a los detalles de la vivienda

Existen ciertas cosas que debés tener en cuenta antes de dedicarte a los negocios inmobiliarios y que son los detalles a los que se les debe prestar atención en el caso de vender o comprar un departamento:

Su ubicación: esto será decisivo para que tu inversión sea exitosa y no termine siendo un rotundo fracaso. Si la propiedad está emplazada en un lugar con alta demanda de compra y venta, vas a tener una mayor probabilidad de tener éxito. También es importante la cercanía a las escuelas, universidades y medios de transporte además de hospitales y supermercados.

El estado del departamento o casa: si comprás o vendés una vivienda que se está cayendo a pedazos, es imposible que logres algo positivo. Si vas a vender una vivienda, asegurate de realizar las reparaciones necesarias para que tenga una mejor cara y los futuros compradores queden satisfechos con lo que ven. Recordá que la primera impresión es siempre la que cuenta.

La oferta y la demanda: antes de arriesgarte, prestá atención a la oferta y a la demanda del mercado. Hacer una elección inteligente sobre lo que quiere el común de los clientes es una buena idea. Si se trata de un barrio familiar, por ejemplo, es importante que la vivienda tenga más de un dormitorio porque por lo general se trata de parejas con hijos. En cambio, cuando es un lugar donde hay universidades, no hace falta que sean departamentos muy